Activismo feminista y libertad de asociación: la experiencia de Volcánicas con comunidades migrantes
Publicado 15 abr 2026 El tiempo de lectura 3 minutos Sdílet: Sdílet článekEl trabajo de las organizaciones lideradas por jóvenes en contextos de movilidad humana resulta clave para la defensa de las libertades fundamentales y la promoción de los derechos de poblaciones históricamente excluidas.

En este contexto, el colectivo Volcánicas impulsa iniciativas que combinan feminismo, trabajo comunitario y comunicación digital para fortalecer la participación y visibilidad de mujeres migrantes en Costa Rica.
Lidia Peña, cofundadora del colectivo, explica que Volcánicas surge como un espacio orientado a acompañar y visibilizar las experiencias de mujeres migrantes, particularmente nicaragüenses, a través de procesos organizativos y de incidencia:
“Soy cofundadora del colectivo feminista Volcánicas, un espacio de feminismos, trabajo comunitario y comunicación digital para las poblaciones migrantes, específicamente para las mujeres desde Costa Rica”.
Desde esta experiencia, el activismo no solo genera impacto en las comunidades, sino también en quienes lo impulsan. Como señala Lyris Solís, uno de los primeros efectos del trabajo colectivo es el reconocimiento de las propias activistas como sujetas políticas:
“El primer impacto somos nosotras mismas, como reconocernos como activistas y también que hemos podido darles la visibilidad y la voz a otras mujeres, a otras migrantes”.
Este proceso de organización y visibilización está profundamente vinculado con la defensa de derechos fundamentales, como la libertad de asociación. Para Lidia Peña, la experiencia migrante implica la necesidad de generar espacios donde las personas puedan organizarse, expresar sus demandas y trabajar colectivamente:
“Desde la importancia de visibilizar nuestra lucha para que la libertad de asociación sea una posibilidad en donde, sin importar las diferencias, encontremos puntos en común para trabajar de manera organizada y también en red”.
Dignidad y reconocimiento de las comunidades migrantes
El trabajo de Volcánicas también pone énfasis en la dignificación de la vida de las personas migrantes y en el reconocimiento de sus aportes a las sociedades de acogida. En este sentido, Lyris Solís destaca la importancia de transformar las narrativas que suelen invisibilizar a estas poblaciones:
“Se vuelve una necesidad de reconocimiento, de dignificar la vida… somos más que números, más que cifras, más que un problema”.
Además, el colectivo promueve el acceso a información y la generación de espacios de diálogo como herramientas clave para fortalecer la participación. Facilitar información accesible y crear espacios de encuentro permite a las mujeres migrantes compartir experiencias, construir redes de apoyo y ejercer sus derechos en contextos que muchas veces presentan barreras estructurales.
El trabajo en red, el acompañamiento entre mujeres y la construcción de espacios colectivos se convierten así en elementos centrales para la defensa de las libertades. Estas iniciativas no solo responden a necesidades inmediatas, sino que también contribuyen a generar cambios sostenibles en las comunidades.
La experiencia de Volcánicas refleja cómo el activismo feminista y comunitario puede contribuir a la defensa de las libertades, fortaleciendo la participación de las mujeres migrantes y promoviendo sociedades más inclusivas, donde todas las personas puedan ejercer plenamente sus derechos.